28/4/11

PARA MI CUÑADA ELENA. LA QUEIMADA.

INGREDIENTES
Aguardiente, azúcar blanco fino, cortezas de limón y algunos granos de café
PREPARACION
En un recipiente de barro cocido de vierte el aguardiente y el azúcar, en la proporción de 120 gramos por cada litro de líquido. Se añaden mondaduras de limón y los granos de café.
Se remueve y se le enciende fuego, con un cazo en el que previamente habremos colocado un poco de azúcar con aguardiente. Muy despacio, se acerca al recipiente hasta que el fuego pase de uno a otro. Se remueve hasta que el azúcar se consuma.
En el mismo cazo se echa nuevamente un poco más de azúcar, esta vez seco, y colocándolo sobre la queimada se mueve hasta convertirlo en almíbar. Se vierte sobre las llamas y, removiéndolo, se espera a que las llamas tengan un color azulado. Continuar hasta que se queme la casi totalidad del alcohol.
Se deja apagar y se sirve.
EL CONJURO
Búhos, lechuzas, sapos y brujas.
Demonios, duendes y diablos,
espíritus de las neblinosas fincas.
Cuervos, salamandras y meigas,
hechizos de las curanderas.
Podridos troncos ahuecados,
hogar de los gusanos y alimañas.
Fuego de las Santas Compañas,
mal de ojo, negros hechizos,
olor de los muertos, truenos y rayos.
Aullido del perro, anuncio de la muerte;
hocico del sátiro y pie de conejo.
Pecadora lengua de la mala mujer
casada con un hombre viejo.
Infierno de Satán y Belcebú,
fuego de los cadáveres ardientes,
cuerpos mutilados de los indecentes,
pedos de los infernales culos,
mugido de la mar embravecida.
Vientre inútil de la mujer soltera,
maullar de los gatos en celo,
pelo malo y sucio de la cabra mal parida.
Con este fuelle levantaré
las llamas de este fuego
que se asemejan a las del infierno,
y huirán las brujas
a caballo de sus escobas,
yéndose a bañar a la playa
de las arenas gordas.
¡Oíd, oíd! los rugidos que dan
las que no pueden
dejar de quemarse en el aguardiente
quedando así purificadas.
Y cuando este brebaje
baje por nuestras gargantas,
quedaremos libres de los males
de nuestra alma y de todo embrujamiento.
Fuerzas del aire, tierra, mar y fuego,
a vosotras os hago esta llamada:
si es verdad que tenéis más poder
que la humana gente,
aquí y ahora, haced que los espíritus
de los amigos que están fuera,
participen con nosotros de esta Queimada.

No hay comentarios: