29/4/12

10 DIVAS DEL POP CONVERTIDAS EN ACTRICES

Son guapas, tienen buena voz, sus fans los adoran, sus discos se venden como rosquillas... Pero eso no les basta: quieren ser actrices. Estamos hablando de esas cantantes pop de éxito que, un buen día, se lían la manta a la cabeza, cuelgan el micro y abandonan el estudio de grabación para probar suerte en la pantalla. Esta semana, Battleship nos ofrece el último ejemplo, con esa Rihanna vestida de caqui y convertida en toda una artillera naval para matar marcianos junto a Liam Neeson, Brooklyn Decker y Taylor Kitsch. Pero damos fe de que los ejemplos sobran, y de que los hay para todos los gustos: aquí tenéis unos cuantos, desde los más ilustres a aquellos que desearíamos no haber visto nunca.
Barbra Streisand La música: Siempre con los estándares melódicos y los baladones por bandera, Streisand ha grabado 35 discos y, según la entidad de gestión de derechos RIAA, es la cantante que más números 1 ha conseguido en las listas de ventas de EE UU. El cine: El caso de Streisand es, seguramente, el espejo en el que se miran todas las estrellas de la canción que quieren saltar a la pantalla. La nariz de Brooklyn compartió un Oscar a la mejor actriz con Katharine Hepburn (que se dice pronto) gracias a su debut Funny Girl (1969), otra estatuilla a la Mejor Canción Original (por Ha nacido una estrella), y tres Globos de Oro, uno de ellos como directora (Yentl). Y, encima, se llevó al huerto a Robert Redford en Tal como éramos. En general, se la considera una de las artistas más galardonadas de la historia.
Cher La música: Primero con su ex marido Sonny Bono, y después en solitario, esta californiana de origen armenio ha tenido una carrera tan longeva como próspera. Entre sus hits se cuentan I Got You Babe, la canción que despertaba a Bill Murray en Atrapado en el tiempo, y Believe, el tema discotequero que la devolvió a primer plano en 1998. El cine: En la filmografía de Cher se hallan títulos tan estimables como Silkwood, Máscara, Las brujas de Eastwick y Hechizo de luna, la película por la cual ganó el Oscar en 1987. Sus últimos títulos (Té con Mussolini, Pegado a ti y el megadesastre Burlesque) no han estado a la altura, sin embargo. El año pasado prestó su voz a una leona (esposa de un Stallone con melenas) en Zooloco. Por otra parte, en 1996 debutó como directora en Si las paredes hablasen.
Madonna La música: Aunque su último álbum haya despertado opiniones encontradas, 'Madge' sigue siendo una de las artistas más populares y valoradas de la industria del espectáculo. Se la considera la cantante más exitosa de la historia del pop, con más de 300 millones de discos vendidos. El cine: El caso es que Madonna empezó con buen pie en esto del séptimo arte: su debut, Buscando a Susan desesperadamente, le granjeó buenas críticas y auguraba una exitosa carrera como actriz. Pero luego llegaron dos truños de la talla de Shanghai Surprise, junto a su entonces marido Sean Penn, y ¿Quién es esa chica?, y el globo comenzó a deshincharse. Aunque obtuviera un Globo de Oro gracias a su papel en Evita, su periplo dramático es cosa de chiste para más de uno, sobre todo si consideramos películas como Algo casi perfecto y Barridos por la marea. En cuanto a su carrera tras la cámara, no ha gozado de mejor fortuna: véanse las devastadoras críticas de W. E., su segundo largometraje como directora.
Whitney Houston La música: Tras unos brillantes comienzos en el gospel, y algunos coqueteos con el pop de vanguardia, la recientemente fallecida Houston se convirtió en la reina del soul moderno. Junto a Michael Jackson y Prince, fue la responsable de que la música negra compitiese con el pop blanco y mainstream en igualdad de condiciones. El cine: Con una filmografía muy reducida (sólo siete películas, dos de ellas para televisión), el nombre de Huston está asociado a un título en particular: El guardaespaldas. Gracias a su portentosa voz y a la balada I Will Always Love You, la banda sonora del filme se convirtió en la más vendida de todos los tiempos, haciéndonos olvidar que tanto la propia película como el talento interpretativo de su protagonista eran más bien flojos. Houston repetiría en pantalla grande con La mujer del predicador y Esperando un respiro. Sparkle, su última película, se estrenará en España en octubre.
Diana Ross La música: Cuando vimos a Beyoncé en Dreamgirls, donde encarnaba a un personaje muy, pero que muy basado en Diana Ross, todos los melómanos pensamos que la chica había dado en el clavo. Y es que la carrera de la Knowles y la de la líder de las Supremes se parecen muchísimo... El cine: Tan mala actriz como buena cantante, la Ross debutó en el cine a instancias de Berry Gordy, su amante y su jefe en el sello Motown. Filmes como El ocaso de una estrella (en el que daba vida a Billie Holiday), Mahogany y El mago la convencieron para apartarse de la pantalla cuanto antes: su último trabajo en pantalla grande data de 1979.
Beyoncé Knowles La música: Primero como lideresa de las Destiny's Child y después en solitario, Beyoncé ha sido la cantante afroamericana de más éxito en la última década. Actualmente podemos considerarla como la primera dama del panorama musical de EE UU, dado su matrimonio con Jay-Z. El cine: Su debut discotequero en Austin Powers en Miembro de Oro tenía su gracia, así como su rol en Dreamgirls. Pero incluso los fans más enfervorecidos de la cantante reconocerán que La Pantera Rosa, Cadillac Records y especialmente Obsesionada (en la que ejercía como esposa celosísima de Idris Elba) rayaban las fronteras del truño, cuando no las superaban abiertamente. Esperemos que Clint Eastwood sepa espabilar su talento en ese futuro remake de Ha nacido una estrella.
Britney Spears La música: Al grito de Baby One More Time, esta ex 'chica Disney' se metió al público internacional en el bolsillo en 2003. Desde entonces, pese a los escándalos, las curas de desintoxicación y el abandono de su ex Justin Timberlake, Spears sigue llenando estadios. El cine: Con una sola película como protagonista, Britney nos convenció de que el cine no era lo suyo. Menos mal que la rubia se dio por enterada, porque a Crossroads no había por donde cogerla. Desde entonces, la Spears se ha redimido (parcialmente) ante nuestros cinéfilos ojos apareciendo en Cómo conocí a vuestra madre.
Mariah Carey La música: Dotada de una estupenda voz y un físico a juego, la Carey ha hecho exclamar "¡Caray!" a millones de oyentes en todo el mundo. Su single One Sweet Day (del disco Daydream, 1995, ostenta el récord de permanencia en el número 1 de las listas estadounidenses. El cine: Tras convertirse en objeto de rechifla mundial con su vehículo de lucimiento Glitter, Carey ha demostrado ser una chica lista, manteniendo un perfil bajo pero lucido en la pantalla. Su intervención en Precious sorprendió por lo comedida y profesional, mientras que todavía nos partimos de risa cuando recordamos su cameo en Zohan: licencia para peinar. Y es que sus notas altas son tan hermosas como un misil Scud en pleno vuelo.
Christina Aguilera La música: Procedente también de la escudería del Mickey Mouse Club, período en el cual (dicen) desarrolló una enemistad acérrima con Britney Spears, Aguilera es uno de los estandartes del R'n'B latino junto a Jennifer Lopez. El cine: La carrera en la pantalla de Christina sólo nos ofrece un título. El cual es, en fin... Burlesque. Como ni ella ni Cher se merecen que recordemos semejante despropósito, mejor volvemos a ponernos la versión Star Wars de Genie In A Bottle, y pasamos página.
Marta Sánchez La música: Desde que entró a formar parte de Olé Olé (como sustituta de Vicky Larraz, todo hay que decirlo), 'Miss Sánchez' se convirtió en el 'sex symbol' de cabecera de la música pop española. Su carrera en solitario ha ofrecido éxitos como Desesperada, una canción tan apropiada para sonar en un bar gay como en un patio de vecindad a la hora de la plancha. El cine: Al igual que Christina Aguilera, Marta Sánchez ha intervenido como protagonista en una sola película. Podría decirse que, cuanto menos se hable de Supernova, mejor, pero nosotros lo consideramos un triunfo de la caspa ibérica merecedor de una recuperación inmediata. Total, si las de Ed Wood son objeto de culto...

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