7/4/15

PREGUNTAS TIPICAS DE HETEROS A GAYS

A veces parece que los heterosexuales dan por hecho que el mundo es suyo, y que nosotros las minorías, ‘los raros’, debemos darles respuestas ante todo lo que ellos no son capaces de comprender.
Pues bien, ya basta, con comentarios como: “A mí no me importa que seas gay, no voy a dejar de quererte”, estaría bueno que me dejaras de querer por mi orientación sexual. O la afirmación: “Yo no tengo problemas con los homosexuales”, bien, porque nosotros, en principio, tampoco los tenemos con los heterosexuales. O el que más me gusta, “Yo no soy homófobo, tengo un montón de amigos gays”, sí, amigos a los que llamas maricón o increpas con inoportunas preguntas, eso no es ser tolerante y tampoco un amigo.
Hagamos una recopilación de las preguntas e impertinencias más comunes de las que somos víctimas por parte de los heterosexuales:
Pues bien, en nuestro caso resulta que somos dos hombres o dos mujeres. Es el principio básico de la homosexualidad. Homosexual = mismo sexo, ¿entendéis? Aquí no hay un rol de hombre y otro de mujer, por favor ahorraos estas estupideces.
A ver, ¿le preguntas a tus amigas si las han penetrado alguna vez? ¿Le pregunto yo a tu novia o mujer si la han penetrado alguna vez? ¿Te pregunto yo si tu mujer te ha metido el dedo por el culo alguna vez? No, ¿verdad?
En este caso la pregunta depende del contexto, si se hace como curiosidad vale, pero si la pregunta parece tu solución a ‘mi problema’ te diré :“¿Has comido caca para saber si te gusta?”. Pues esto es igual, hay cosas que uno sabe que no le gustan sin haberlas probado.
Esta pregunta se la hacen sobre todo a personas que hayan mantenido relaciones heterosexuales antes de desarrollar su homosexualidad. Como siempre decimos, cada persona es un mundo, y cada caso es particular. No obstante, sean cuales sean las circunstancias de cada uno, es sumamente impertinente preguntar si eres “gay por vicio” (como designan algunos heteros a este tipo de gays, para diferenciarlos de los que “nacen”). En nuestra humilde opinión, cada uno desarrolla su homosexualidad a su debido tiempo y dependiendo de las circunstancias que rodeen su caso, pero el vicio y el aburrimiento no nos parecen los detonantes.
No, me encanta ser un hombre, si desease ser una mujer sería transexual. Transexualidad y homosexualidad son dos cosas completamente distintas. La primera hace referencia a la identidad de género, y la segunda a la orientación sexual. De hecho se puede ser transexual y homosexual, si fuera mi caso –que no lo es– me sentiría mujer y me gustarían las mujeres.
Esto es lo que es y lo que hay, de momento y a día de hoy, si mañana hay cambios ya te los comentaré. Además, ¿una etapa hacía qué?
Este comentario es tan 'agudo' como repetido por las mujeres. No, no es un piropo decirle a alguien que por su condición sexual, no compatible con la tuya, es una persona desaprovechada en el mundo, tampoco si tu intención es alabar sus atributos.
A ver, la sensibilidad depende de la persona y no de su orientación sexual. No obstante, te diré que algunos gays tienen la sensibilidad en el culo (cada uno que haga su lectura).
El mismo que deberías tener tú, o que debería tener tu novia cada vez que contratas los servicios de una profesional y te olvidas del preservativo. El VIH no solo afecta a los gays, presuponer esto es una auténtica temeridad por tu parte.
No todos los gays tenemos pluma, no todos los gays están cachas, no todos los gays saben de moda, no todos los gays escuchan a Madonna (bueno, quizá esto último sí). Hay tantos tipos de gays como tipos de personas en el mundo, está claro que tenemos rasgos culturales comunes, pero no tan fuertes como para englobarnos en una cultura única. Desde osos, hasta modernos, intelectuales, jugadores de fútbol, aficionados a los videojuegos, guapos, feos, horteras, plumíferos o muy masculinos.
Que tu amigo y yo seamos gays será probablemente lo único que tendremos en común. Es absurdo pensar que dos personas van a congeniar bajo la premisa de que comparten orientación sexual, como si fuera tan fácil encontrar pareja.
No somos radares de ondas homosexuales. Es cierto que tenemos más juicio para discernir si una persona es gay o no ante las evidencias, pero no es una capacidad innata, más bien es algo que aprendemos con el tiempo, y que por supuesto, no nos da la facultad de sentenciar quién lo es y quién no.
Ah, sí, ¿y por qué? No, no, déjame que lo adivine: para ir de compras, hablar de chicos y que te asesore sobre interiorismo en tu nueva casa. ¡Basta de tópicos absurdos! Repito de nuevo: hay gays que son pésimos decoradores, que odian ir de compras y que adoran el fútbol. Y por cierto, dudo de que mi experiencia con los chicos y la tuya tengan algún punto en común.
Presta atención: que sea homosexual no quiere decir que me gusten todos los hombres, de hecho tú distas mucho de ser mi prototipo. Va, en serio, ¿te has visto a ti y me has visto a mí? ¿De qué vas?
Corregimos, “tenemos”, pues no es una característica fisiológica de los hombres gays sino de todos los hombres. Si tienes tanta curiosidad no es necesario ser gay, basta con un dildo o el dedo de tu chica, y ya me cuentas luego si te ha dado placer.
Claro que sí, y cuando cagamos nos limpiamos mutuamente. ¡No sean absurdos! Sí, quizá nos pillamos una camiseta, un pantalón, o si no te quedan calzoncillos coges uno de los suyos. Pero ni es una superventaja ni andamos todo el día con la ropa del otro puesta.
Primero, y sin entrar en juicios sobre quién sería mejor padre, el derecho del niño huérfano a tener unos padres que lo quieran está por encima de los prejuicios que tengan las que se hacen llamar "familias tradicionales". Segundo, la orientación sexual que yo tenga no tiene absolutamente nada que ver con la educación y amor que yo le pueda dar a ese niño. Tercero, ¿qué se supone que van a sufrir estos niños que no lo puedan sufrir los tuyos?
En serio, chicos heteros, si eres feo y no pillas en el mundo heterosexual, olvídate del mundo gay. Los hombres homosexuales somos mucho más exigentes que las mujeres, si allí te va mal, seguramente aquí te ira peor.
Eso es tan absurdo como decir que si fueras mujer te acostarías cada día con un hombre diferente. Es cierto que somos más promiscuos, pero esto no siempre es una ventaja.
Bueno, te puedo dar mi opinión sobre si estás bueno o no, e incluso te puedo declarar mis intenciones sobre montármelo contigo en la cama. Ninguna de las dos preguntas viene a cuento, a no ser que estés interesado en probarlo conmigo, si no es así, ¡deja de preguntármelo! Me estás incomodando.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Ha quedado todo muy claro excepto uno! Porque os gusta tanto escuchar a Madonna?